DESNUTRICIÓN INFANTIL


La desnutrición infantil es una enfermedad que aparece como resultado del consumo insuficiente de alimentos en cantidad y calidad suficiente para el niño, la mala alimentación es la principal causa de enfermedades infecciosas y de factores sociales que afectan al desarrollo nutricional de los niños.
El estado nutricional de las personas depende de varios factores además del acceso a alimentos tales como:

Disponer de un entorno saludable
- Disfrutar y practicar cuidados
- Tener acceso a agua limpia, saneamiento e higiene
- Acceder a servicios de salud

Muchas niñas y niños de contextos rurales y empobrecidos no viven en entornos seguros para que estos factores se cumplan, afectando así a su crecimiento e hipotecando sus posibilidades de vivir una vida plena en el futuro. Al fin y al cabo, la nutrición y el bienestar de la infancia son base de una sociedad productiva y sana.



En estas dos imágenes podemos ver el estado de desnutrición que tienen los dos niños por falta de proteínas y una mala alimentación.



FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DESNUTRICIÓN INFANTIL

El déficit en la alimentación de micronutrientes (hierro, vitamina a, vitamina B, zinc y yodo) constituye una forma “escondida” de desnutrición y representa un grave problema para la salud pública. Por ejemplo: la deficiencia de vitamina A disminuye la capacidad de respuesta a las diferentes infecciones, puede generar ceguera y aumenta hasta en un veinticinco por ciento el riesgo de mortalidad materna e infantil, y la falta de yodo es la principal causa de retardo mental y aminora el coeficiente intelectual en aproximadamente diez puntos.

Según las estadísticas de la Organización Mundial de Salud (OMS), entre tres y cinco millones de niños menores de 5 años fallecen cada año en el mundo por causas y factores asociadas a la desnutrición. Los niños que padecen desnutrición por prolongado tiempo, padecen secuelas por el resto de su vida

Existen diversos factores que conducen a la desnutrición infantil, entre ellos: los sociales, económicos y políticos como la pobreza, la desigualdad y una escasa educación de las madres, también familias de bajos recursos económicos, que no pueden ofrecer una alimentación balanceada y rica en nutrientes necesarios para el desarrollo normal de los niños y niñas; igualmente la falta de acceso a los alimentos, la falta de atención sanitaria, la utilización de sistemas de agua y saneamiento insalubres y las prácticas deficientes de cuidado y alimentación. Por ello, los Profesionales de Enfermería, como integrante del equipo de salud, y en el cumplimiento de la educación para la salud, debe continuar educando a las madres y grupos de familia sobre los principales grupos de alimentos, igualmente, como mantener una alimentación variada y balanceada, de acuerdo a sus necesidades e ingreso familiar.


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